EL NOMBRE DE MI CALLE
Hace muy poco tiempo se anunció el cambio de nombre de algunas calles de mi ciudad, Valladolid, por cumplimiento de la “Ley de Memoria Histórica”. Los siete años de tardanza en su cumplimiento y la denuncia del grupo municipal de IU de por medio delatan la poca intención del Excmo. alcalde de mi ciudad de cumplir con dicha ley.
Tras el cambio llegó la disculpa del Ayuntamiento; pensaba yo que por la tardanza en cumplir la ley, pero no. Un ayuntamiento de un pais democrático pide disculpas por cumplir una ley. De este modo el Sr. de la Riva queda a la altura de individuos como George Wallace ( http://es.wikipedia.org/wiki/George_Wallace ).
Un día, tras las aclaraciones previas a la empresa de mensajería, recibí un paquete de una compra por internet y tuve la oportunidad de mantener una interesante conversación con el repartidor. El hombre, estresado por su trabajo, no entendía a que viene tanto cambio y, además añadía que el caballero cuyo nombre figuraba en la placa de la calle actualmente no era precisamente de “izquierdas” y que, ya que nos ponemos así, ¿que será lo siguiente?, acaso los Reyes Católicos, El Conde Ansurez, la Condesa Eylo. Así pues intenté razonar los méritos de unos y otros para figurar o no como nombre de una calle y traté yo mismo de vaciar mi mente de prejuicios para valorar si son justos los cambios o no. Hoy trataré de plasmar lo extraído de este ejercicio aquí.
Julio Ruiz de Alda
Fue un pionero de la aviación, prueba de ello fue su gesta de cruzar el Atlántico sur en avión junto a Ramón Franco en el mítico “Plus Ultra”.
En su actividad política se destacó como co-fundador de la Falange Española y, por tanto, seguidor e impulsor del fascismo, como tendencia política, en España.
Su fusilamiento por parte de milicianos al inicio de la guerra civil española le convirtió en mártir de la causa del bando franquista.
Mariano José de Larra
Uno de los máximos exponentes del romanticismo español. Probablemente el mejor articulista de los muchos y buenos que han dado las letras españolas.
Podría considerarse un ejemplo y referente del análisis y crítica social modernos, siendo simple muy agudo en el análisis de los problemas de la sociedad en la que vivió (Vuelva usted mañana, El castellano viejo, En este país…)
Políticamente se destacó como un liberal convencido pero, por encima de todo, un reformista y un crítico (apoyó el gobierno de Mendizabal y su desamortización pero no dudó en atacar sus medidas cuando comprobó que no beneficiaban a los que más lo necesitaban). Siempre fue muy crítico con el atraso de la sociedad española y como resultaba un claro lastre para su desarrollo.
Lectura obligada para cualquiera que se considere periodista (o tenga intención de serlo), humanista o simplemente una persona con inquietudes y juicio crítico.
Como detalle a tener en cuenta en Valladolid (ciudad en la que residió brevemente) , en su entierro, José Zorrilla se dio a conocer tras leer un emotivo poema dedicado al joven escritor.
Cada uno puede juzgar con esta información y con la que puede consultar por su cuenta, cual de los dos personajes históricos merecen dar nombre a una calle. Yo por mi parte tengo claro cual es el nombre de mi calle.
